Tal vez debido a mi escepticismo sobre el progreso de la moda,mi escasa fe al comprobar que, año tras año, son pocas las innovaciones en tejidos, formas y colores o porque mirar al pasado siempre me ha producido una sensación de desahogo, de aprendizaje, de mirar el presente con una visión completa, rica en experiencias y escasa de ideas preconcebidas, tal vez por ésos detalles que conforman mi íntima visión de la imagen siempre me he sentido especialmente atraida por la moda de otros tiempos.
En la creatividad de uno mismo reside, sin duda, el elemento clave para hacer que una prenda se convierta en su propio icono de personalidad y es recorriendo viejos armarios familiares, mercadillos de ocasión, antiguas fotografías, incluso cine de otras décadas, donde nos sorprendemos al encontrar similitudes de la época con el propio presente.
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| Coury Combs |
Cada día son más los que valoran el atractivo de una pieza fabricada a mano, de prendas con acabados perfectos que perduran a través de generaciones y a las que se les otorga un valor historico que poco pueden ofrecernos las marcas a las que accedemos en grandes centros comerciales.
Es a ése tipo de prendas, a las que por su valor, su material y calidad, sin llegar a ser antigüedades, se les da el nombre de
vintage.
Son muchos los iconos del cine, la moda, la prensa o el panorama musical cada día más adictos a las prendas vintage. Personajes tan dispares como la gran Janis Joplin, Chloe Sevigny, Dita Von Teese o Kate Moss son algunos ejemplos. A ellos se traslada la imagen de tendencia pero, en mi opinión, es en la calle donde encontramos a los autenticos protagonistas. ¿De dónde sacan sus ideas, si no, los diseñadores que a su vez contagian a modelos y artistas?
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| Kate Moss |
Existe una gran variedad de negocios vintage dedicados a extender el afán por lo diferente. Repartidos por medio mundo encontramos pequeñas tiendas de aire retro, con paredes estampadas en papel pintado o aquellas otras donde reina la madera oscura, techos altos y varios metros de prendas catalogadas por colores y formas. Autenticas joyas para todo aquel que disfrute imaginando nuevas combinaciones.
Barcelona, Londres, Estocolmo, Berlín o Amsterdam son algunas de las ciudades que nos ofrecen un gran surtido de posibilidades a precios muy económicos. Vestir con personalidad no siempre es sinónimo de derroche.
Os animo a buscar por tesoros de vuestro barrio aquellas prendas que marcaran una antes y un después...
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| Bricklane Market-Londres |
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| Le Swing-Barcelona |
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| Moriaan-Amsterdam |
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| Emmaus-Estocolmo |
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| La petite parade-Barcelona |